Vecinos de la colonia Bravo denunciaron un severo problema de drenaje colapsado que desde hace años provoca derrames constantes de aguas negras en distintos puntos del sector, principalmente en la esquina de las calles Sabinas e Hilario Delgado, donde el flujo de aguas residuales no ha dejado de brotar desde hace más de dos meses.
Habitantes aseguraron que el problema ha sido reportado en repetidas ocasiones ante SIMAS, sin embargo, las reparaciones realizadas solo funcionan de manera temporal antes de que el drenaje vuelva a colapsar.
Incluso, señalaron que trabajadores que acuden al lugar les han comentado que el origen de la situación estaría relacionado con fallas en el sistema de rebombeo ubicado en la colonia Buenos Aires, donde presuntamente hacen falta bombas para operar correctamente.
El punto más crítico se encuentra sobre la calle Sabinas, donde litros de aguas negras atraviesan el patio de una vivienda hasta desembocar en el arroyo El Tornillo.
Con el paso del tiempo, el flujo constante del agua sucia incluso formó una especie de pequeño canal dentro del terreno de la señora Minerva Llamas, una adulta mayor que desde hace tiempo enfrenta directamente las consecuencias del problema.
La mujer explicó que durante años las fugas aparecían y desaparecían por temporadas, pero actualmente la situación se volvió permanente.
Señaló que el agua corre día y noche, generando olores insoportables, humedad constante y una fuerte proliferación de mosquitos que ya afecta la vida diaria de las familias del sector.
Además de la contaminación, relató que incluso actividades cotidianas como tender ropa, permanecer en el patio o convivir al exterior se han vuelto complicadas debido al mal olor y a la presencia de zancudos.
Indicó también que teme por la salud de los menores y adultos mayores que viven cerca del drenaje colapsado, especialmente por enfermedades relacionadas con los mosquitos y la contaminación.
“Ya tenemos más de dos meses así, día y noche corriendo el agua sucia. Los zancudos son demasiados, el olor es insoportable y hasta la ropa se impregna del drenaje cuando uno la tiende”, comentó.
La afectada agregó que familiares relacionados con trabajos de drenaje le han explicado que mientras no se rehabilite correctamente el cárcamo y las bombas del sistema de rebombeo, las aguas negras continuarán saliendo en distintos sectores bajos de la ciudad, particularmente en la colonia Bravo.
Otro de los vecinos afectados, Arnulfo Ávila, aseguró que el problema no solo impacta a quienes viven frente al drenaje, sino prácticamente a toda la zona debido a los olores y la humedad que permanece durante todo el día.
Explicó que anteriormente las fugas disminuían por algunos días o semanas, pero ahora el derrame permanece activo las 24 horas.
También señaló que existen otros puntos con afectaciones similares en calles cercanas, como el cruce de Monclova y Gómez Farías, donde las aguas residuales terminan acumulándose en áreas bajas y patios de viviendas debido a la falta de salida.
Aseguró que constantemente tienen que fumigar sus casas por la cantidad de mosquitos y que incluso modificó parte de su vivienda para evitar que el olor del drenaje entrara directamente al interior de su hogar.
“Esto ya es un foco de infección muy grande. Todos respiramos el olor del drenaje y los mosquitos son constantes. Apenas fumigas y al poco tiempo vuelve igual”, expresó.
Vecinos señalaron que, aunque cuadrillas y maquinaria han acudido en distintas ocasiones para realizar trabajos en la zona, las propias cuadrillas reconocen que las maniobras no solucionan el origen del problema.
Incluso denunciaron que en semanas recientes algunas unidades únicamente acudieron al lugar, revisaron superficialmente y posteriormente se retiraron sin realizar reparaciones.
Los habitantes también alertaron sobre el impacto ambiental que generan las aguas negras, ya que gran parte del drenaje termina desembocando en el arroyo El Tornillo y posteriormente en el río Bravo.
Las familias afectadas hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales y a SIMAS para atender de fondo el colapso de la red sanitaria, pues aseguran que llevan años viviendo entre aguas negras, malos olores, humedad y plagas sin recibir una solución definitiva.














