Luego de las declaraciones por la presunta agresión cometida por el jefe de inspectores municipales, Erick Robles Mosiváis, contra un adulto mayor de 62 años durante una inspección en un negocio de compra y venta de chatarra en la colonia El Edén de esta ciudad, los propietarios del establecimiento sostuvieron este viernes una reunión con el secretario del Ayuntamiento, Daniel Aguilar, quien les ofreció disculpas por lo ocurrido y se comprometió a apoyarlos para agilizar sus permisos municipales y la regularización del servicio de energía eléctrica.
El conflicto inicial se registró el pasado jueves cuando el funcionario municipal acudió al negocio para solicitar documentación relacionada con la operación del establecimiento.
Sin embargo, tras no obtener una respuesta favorable por parte de los propietarios, la situación comenzó a tensarse hasta derivar en una discusión.
Los dueños del negocio señalaron que el inspector no solamente insistió en los permisos municipales, sino que además abordó temas ajenos a la inspección, cuestionando la falta de energía eléctrica en el lugar y acusándolos presuntamente de conectarse de manera irregular al servicio.
Lázaro Reyes, de 62 años y afectado directo del incidente, aseguró que Erick Robles Mosiváis ingresó sin autorización al patio del negocio y que, al intentar pedirle que abandonara la propiedad mientras cerraba el portón, el funcionario lo empujó con la misma estructura metálica, ocasionándole lesiones en el brazo y hombro derecho.
Tras el altercado, el establecimiento fue clausurado y los propietarios recibieron una cita para acudir este viernes a la Presidencia Municipal, donde finalmente fueron atendidos por el secretario del Ayuntamiento.
Después de la reunión, Alejandro Reyes, hijo del afectado, declaró en entrevista para DEMOS Diario que la atención brindada por Daniel Aguilar fue completamente distinta a la actitud mostrada durante el operativo del jueves.
Explicó que durante el encuentro también expusieron la problemática relacionada con la falta de energía eléctrica, situación que aseguran arrastran desde hace aproximadamente dos meses y que ha complicado el funcionamiento del negocio.
“Me dijo que también vería la manera de apoyarnos con el número oficial para poder arreglar lo de la luz. Esperamos que ahora sí se cumpla lo que nos prometieron”, expresó.
Alejandro Reyes hijo del afectado comentó el jueves durante su denuncia pública que ya habían intentado previamente realizar los tramites para obtener el permiso, pero siempre se les puso trabas y dificultades, es por eso que no contaba con este.
Aunque reconoció que la reunión les dejó mayor tranquilidad por la disposición mostrada por las autoridades municipales, Alejandro Reyes aseguró que la familia acudirá a presentar sus denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila y la Fiscalía General del Estado por las lesiones y el comportamiento del inspector.
“Sí hablamos sobre las agresiones y él nos pidió disculpas. Nos dijo que lamentaba lo sucedido y que ya había visto lo que pasó. También comentó que lo que decidamos hacer legalmente dependerá de nosotros”, señaló.
El entrevistado afirmó que tanto el secretario del Ayuntamiento como otros inspectores municipales les aseguraron que no todos los funcionarios actúan de esa manera, situación que valoraron positivamente.
Sin embargo, Alejandro Reyes sostuvo que este tipo de conductas no deben normalizarse dentro del servicio público, especialmente cuando se trata de funcionarios que mantienen contacto directo con la ciudadanía.
Reiteró que la intención de su familia nunca ha sido confrontarse con las autoridades, sino únicamente poder trabajar de manera legal y sacar adelante su negocio.
“Nosotros solamente queremos trabajar y regularizarnos. De este negocio sale el sustento de nuestra familia y lo único que pedimos es que nos permitan trabajar tranquilos”, concluyó.














