El señor Lázaro Reyes, originario de Veracruz de 62 años de edad, denunció públicamente al jefe de inspectores municipales, Erick Robles Monsiváis, por presuntos actos de abuso de autoridad, amenazas, allanamiento y agresión física ocurridos durante una inspección en un negocio de compra y venta de chatarra ubicado en la esquina de las calles Don Maclovio y Esperanza la mañana de este Jueves.
De acuerdo con el testimonio del afectado y de su hijo Alejandro Reyes, el funcionario municipal acudió al establecimiento para solicitar los permisos municipales correspondientes al negocio y, aunque el señor Lázaro reconoció que el trámite debe cumplirse, aseguró que le explicó al funcionario que la documentación aún se encontraba en proceso.
Sin embargo, relató que la situación comenzó a salirse de control cuando el funcionario perdió la compostura y empezó a alzar la voz, reclamándole que el permiso debió haberse tramitado con anticipación.
Según la denuncia, al encontrarse cerca de la mufa de la Comisión Federal de Electricidad y observar que el lugar no contaba con medidor, el funcionario comenzó a involucrarse en temas ajenos a sus funciones, señalando: “aparte se están robando la luz”.
El señor Lázaro aseguró que le respondió que ese tema no correspondía al departamento de inspectores y que el trámite ante la CFE ya estaba en curso.
No obstante, afirmó que Erick Robles Monsiváis continuó exaltado y le respondió:
“Yo puedo hacer lo que se me pegue la gana, soy inspector y soy policía”.
Incluso, según el afectado, el funcionario le confesó que también ocupa funciones dentro de la Policía Municipal y que presuntamente es jefe dentro de esa corporación.
Posteriormente, el denunciante señaló que el funcionario ingresó a la propiedad sin autorización y sin presentar una orden judicial.
Debido a ello, dijo haberle solicitado que abandonara el lugar, situación que provocó aún más enojo en el servidor público.
Fue en ese momento cuando, según el relato, Erick Robles Monsiváis empujó violentamente el portón del negocio contra el cuerpo del señor Lázaro, lesionándolo de un hombro y de un pie.
El afectado puntualizó que el brazo lesionado ya había resultado afectado anteriormente en otro incidente que, según dijo, también involucró a elementos de la Policía Municipal y quedó impune.
Además, aseguró que durante toda la discusión el funcionario mostró una actitud agresiva y con intenciones de intimidarlo.
Relató que al advertirle que no intentara golpearlo porque se defendería, el inspector respondió:
“¿Qué me puedes hacer?, yo no soy de aquí, te golpeo y me voy y no me encuentras”.
El señor Lázaro afirmó que el propio funcionario reconoció no radicar en Piedras Negras y que “viene de fuera”, asegurando que puede retirarse de la ciudad sin enfrentar consecuencias.
Por su parte, Alejandro Reyes, hijo del afectado, manifestó sentirse amenazado y cansado del actuar de este funcionario y de otros trabajadores del departamento, además de denunciar presunto hostigamiento constante por parte de inspectores y elementos municipales.
“No es la primera vez que nos molestan”, expresó.
Dijo sentirse indignado porque, según denunció, el funcionario ingresó al domicilio sin autorización.
“No nos parece correcto que entren así a la propiedad”, señaló.
Alejandro Reyes informó que procederán legalmente y que acudirán ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CDHEC) para interponer una queja formal por los hechos denunciados.
También aseguró que en repetidas ocasiones han intentado obtener los permisos necesarios para trabajar legalmente; sin embargo, acusó que constantemente enfrentan obstáculos y trabas en el proceso administrativo.
“Ya estamos cansados, cada que queremos hacer las cosas bien, nos ponen trabas”, declaró.
El hijo del afectado advirtió además que teme por la seguridad de su familia debido a las constantes visitas de inspectores y policías municipales, señalando que su trabajo consiste en recorrer las calles comprando fierro viejo.
“Si algo me pasa a mi o a mi familia culpo al municipio, yo no tengo enemigos, mi único enemigo es el municipio porque es el que viene a molestarnos”, afirmó.
Confirmó que el negocio fue clausurado y que fueron citados para este viernes a las 10 de la mañana, donde presuntamente les prometieron “apoyarlos”; sin embargo, dijo sentirse incrédulo y temeroso.
“No lo creo, no son de fiar”, expresó.
Alejandro Reyes también hizo un llamado al alcalde Jacobo Rodríguez para que atienda este tipo de denuncias y revise el actuar de los funcionarios municipales que están bajo sus órdenes.
Pidió que no se encubra a “malos elementos” y que exista justicia en casos donde, aseguró, los ciudadanos son víctimas de abusos policiaco y abusos de autoridad.















