Autoridades de Texas y agencias federales estadounidenses mantienen abierta la investigación por la muerte de siete migrantes relacionados con un tren de carga de la empresa Union Pacific, localizado en un patio ferroviario de Laredo. De acuerdo con los reportes más recientes, seis cuerpos fueron encontrados inicialmente dentro de un vagón cerrado, mientras que un séptimo cadáver fue localizado posteriormente cerca de las vías, rumbo a San Antonio.
La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que, hasta el momento, tres de las víctimas ya fueron identificadas oficialmente como mexicanas, aunque algunos medios estadounidenses manejan la posibilidad de un cuarto connacional presuntamente vinculado al mismo grupo. Las autoridades aclararon que esa información aún permanece en proceso de verificación mediante pruebas forenses y revisión de documentación.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que las víctimas habrían muerto por exposición extrema al calor y falta de ventilación dentro del contenedor metálico, en medio de temperaturas superiores a los 40 grados Celsius.
Investigadores de ICE, Texas Rangers y otras agencias federales también analizan un posible caso de tráfico de personas, luego de que trascendiera que algunos migrantes habrían pedido ayuda desde el interior del vagón antes de perder la vida.















