Las fallas en el sistema de drenaje sobre la Ruta Fiscal, también conocida como libramiento Fausto Z. Martínez, continúan sin ser solucionadas de manera definitiva, mientras el cierre de la vialidad sigue provocando afectaciones viales, molestias a vecinos y pérdidas para algunos comercios de la zona.
A pesar de que autoridades municipales y el mismo alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, aseguraron días atrás que el problema en el drenaje había quedado resuelto tras trabajos de reparación realizados en el área, actualmente las aguas residuales continúan brotando de varias alcantarillas y nuevamente comienzan a observarse encharcamientos, acumulación de agua y presencia de malos olores en distintos puntos del tramo afectado.
Durante un recorrido realizado por Demos DIARIO se constató que la problemática persiste principalmente en el tramo cercano a la calle San Martín, donde desde hace meses se han presentado fugas de drenaje, hundimientos y severos daños en el pavimento derivados del colapso de las líneas de drenaje.
Aunque el pasado 3 de mayo el municipio informó y difundió que la situación había sido atendida, las condiciones actuales reflejan que únicamente se realizó una solución parcial o superficial, ya que el flujo de aguas residuales continúan apareciendo y el deterioro en la vialidad sigue sin atenderse.
El tramo afectado permanece cerrado desde la calle Nezahualcóyotl hasta la calle San Martín, sin que hasta el momento se observe personal trabajando, maquinaria pesada o equipo que indique labores activas de reparación en la zona de mayor afectación.
Mientras tanto, automovilistas que utilizan diariamente la Ruta Fiscal para dirigirse hacia sectores como Nueva Americana, Ramón Bravo, Presidentes o para incorporarse al bulevar Venustiano Carranza, continúan siendo desviados por calles alternas como Palau, San Martín, Nezahualcóyotl e incluso por el Bordo de la Defensa.
La situación ha provocado importantes congestionamientos viales en la colonia Harold R. Pape y sectores aledaños, ya que incluso tráileres de carga están utilizando estas vialidades secundarias para continuar su trayecto, generando tráfico pesado en calles que no fueron diseñadas para soportar ese flujo constante de unidades.
En el tramo restante de la Ruta Fiscal, automovilistas provenientes de colonias del poniente intentan avanzar hacia el centro de la ciudad utilizando el carril disponible en sentido contrario; sin embargo, al llegar al área cerrada son desviados por la calle San Martín, obligándolos a utilizar rutas alternas y prolongando considerablemente sus tiempos de traslado.
Las afectaciones no solamente impactan a los conductores y habitantes del sector, sino también a diversos comercios establecidos en la zona.
Uno de los negocios afectados es una casa de cambio ubicada dentro del tramo cerrado, la cual enfrenta dificultades para recibir adecuadamente a sus clientes debido a las restricciones de circulación y el acceso limitado al área.
De igual forma, una pequeña imprenta instalada en el sector también ha resentido las consecuencias del cierre, así como los malos olores y la acumulación de aguas residuales que persisten cerca del establecimiento.
Incluso algunos negocios han optado por abandonar el área ante las condiciones Actuales, tal es el caso de un negocio dedicado a la renta de andamios, el cual cerró sus puertas y se trasladó a otra ubicación.
La problemática también ha comenzado a afectar el flujo vehicular rumbo al puente internacional.
Apenas el pasado domingo, ciudadanos reportaron largas filas para cruzar hacia Eagle Pass debido a los desvíos ocasionados por el cierre parcial de la vialidad y las complicaciones generadas en las calles alternas.
La situación contrasta con el carril de la misma Ruta Fiscal que opera de sur a norte, donde la vialidad continúa abierta en sus dos carriles, permitiendo el paso constante del transporte de carga con destino al Puente Internacional II, también conocido como “Coahuila 2000”, sin enfrentar las afectaciones y complicaciones que persisten en el carril contrario.














