En el marco de la celebración del Día de las Madres, el obispo de la Diócesis de Piedras Negras, Monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, envió un mensaje de reconocimiento y reflexión sobre el papel fundamental que desempeñan las mujeres y las madres dentro de la familia y la sociedad.
Durante su mensaje de este domingo, el obispo señaló que las madres representan “una caricia de Dios” para la humanidad y destacó que su presencia dentro del hogar es esencial, no solamente en el cuidado de los hijos, sino también en la formación espiritual y humana de las familias.
Monseñor Alfonso Gerardo Miranda expresó que las madres son quienes, en gran medida, sostienen el ambiente espiritual del hogar, al transmitir valores, educación, respeto y cercanía con Dios, además de acompañar a sus hijos en los momentos más importantes de la vida.
“El corazón de la familia es la mamá”, expresó el obispo, al señalar que cuando una madre enfrenta dificultades, toda la familia resulta afectada.
Por ello, hizo un llamado a valorar, cuidar y fortalecer a las mujeres, destacando la importancia de brindarles apoyo, formación y acompañamiento.
Habló también sobre la necesidad de “rescatar a la mujer”, explicando que con ello se refiere a permitir que recupere plenamente la fuerza, dignidad y misión que, dijo, Dios le ha confiado dentro de la sociedad.
Destacó que el verdadero fortalecimiento de la mujer debe darse a través de las virtudes humanas y cristianas, las cuales, dijo, le permiten contribuir de manera positiva en la construcción de familias más unidas y de una sociedad más sana.
Durante su reflexión, el obispo subrayó que históricamente la mujer ha sido el principal sostén emocional y espiritual dentro de los hogares, al escuchar y brindar consuelo, ternura y fortaleza en momentos difíciles.
También reconoció el papel de las madres como figuras de amor y cuidado, especialmente cuando algún integrante de la familia enfrenta enfermedades o situaciones complicadas.
Monseñor Alfonso Gerardo Miranda envió una bendición y un mensaje de cariño para todas las madres de la región, exhortándolas a continuar desempeñando con sabiduría y esperanza la misión que tienen dentro de sus familias y comunidades.














