Luego de meses de conflicto entre el alcalde Jacobo Rodríguez y sus colaboradores con el ahora suspendido gerente de SIMAS, Lorenzo Menera, más elementos han salido a la luz y muestran las acciones que se habrían tomado desde la Presidencia Municipal para impulsar una campaña en su contra y así exigir su destitución.
Los intentos iniciaron durante 2025 con señalamientos que involucraban a la excomisaria María Dolores García hacia el entonces gerente de SIMAS, Lorenzo Menera, por presuntas irregularidades en el organismo.
Al no rendir frutos este primer propósito, desde entonces habría comenzado una estrategia para, de uno u otro modo, remover al gerente de la paramunicipal.
Previo a la acusación más fuerte sobre el presunto suministro de agua contaminada, lo que generó gran controversia en la ciudad, así como expectativa y temor entre la ciudadanía por la calidad del servicio.
Uno de estos intentos se basó en el presunto incremento en los recibos de SIMAS, situación que fue denunciada por ciudadanos en distintas ocasiones y evidenciada incluso en redes sociales por los mismos.
Estos señalamientos fueron en los que más se apoyó el alcalde Jacobo Rodríguez, junto con regidores afines, para posicionar entre la población la idea de que el gerente de SIMAS no era eficiente al frente del organismo y, por ello, debía ser removido o destituido.
Incluso hubo momentos en que regidores como Ricardo Múzquiz, Alicia Ivonet Vega, Alejo González, entre otros, atendieron en la Presidencia Municipal las quejas de ciudadanos por el alto cobro del servicio de agua y drenaje en sus recibos.
También se registró un episodio en el que estos mismos funcionarios públicos elaboraron un escrito para entregarlo al gerente de SIMAS y al propio consejo, solicitando que se atendiera y solucionara la situación.
En aquella ocasión, el regidor Ricardo “Richi” Múzquiz señaló que los ciudadanos acudian a manifestar sus inconformidades constantemente por los incrementos elevados en los recibos, las cuales, dijo, se repetían mes tras mes, por lo que exigió una solución al problema.
Durante la mañana de este jueves, el testimonio de una empleada de SIMAS desmintió dicha problemática, ya que en su declaración reconoció que esta situación habría sido organizada desde la Presidencia Municipal para perjudicar la imagen del entonces gerente, Lorenzo Menera.
La trabajadora Melba Rodríguez, señaló que en 2025 se desempeñaba en el área de facturación, donde recibió la orden directa por parte de Perla García de aumentar las cifras en los recibos de agua con la intención de generar inconformidad entre los ciudadanos, “Para que la gente viniera a gritar”.
Mencionó que en ese momento acudió con el gerente para notificarle la indicación que había recibido y ponerlo al tanto de lo que estaba ocurriendo.
«Yo no me quede callada y por eso me movieron», agregó.
Indicó que, cuando sus superiores se enteraron de que informó al gerente, fue removida de inmediato del área y enviada al departamento de Cortes.
«Fue un plan para hacer ver mal al gerente, para que se le cayera todo, así decían ellas», mencionó la trabajadora.
La empleada aseguró que todo fue premeditado con la encomienda de generar usuarios inconformes y dañar la imagen del gerente de SIMAS.
«como yo les estorbaba, a mi me quitaron, y después no supieron donde ponerme pero yo estoy cumplido con mi trabajo», señaló.
Esta declaración destapa una serie de acciones que el alcalde Jacobo Rodríguez habría realizado e intensificado paulatinamente con el objetivo de afectar la imagen del gerente, proyectar una supuesta ineficiencia y así contar con argumentos para removerlo de su cargo y tomar el control del sistema, como lo sigue buscado hasta el momento.















