El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue acusado formalmente este miércoles por la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York, de delitos relacionados con narcotráfico y armas ligados al Cártel de Sinaloa.
Junto con Rocha Moya, otros nueve funcionarios y ex funcionarios estatales enfrentan cargos de haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de drogas a los Estados Unidos.
“Los acusados son todos funcionarios de alto rango, actuales o anteriores, del gobierno y las fuerzas del orden del estado mexicano de Sinaloa, incluido el actual gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y se les acusa de haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos”, informó el fiscal de Nueva York en un comunicado.
Los funcionarios de Sinaloa son también señalados por proteger a los líderes del Cártel de Sinaloa, actualmente encabezado por los hermanos Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.















