El Papa León XIV afirmó este lunes que no le teme a la administración de Donald Trump y que seguirá pronunciándose en contra de los conflictos armados luego que ayer el presidente estadounidense arremetió en su contra por su oposición a la guerra de Irán.
A bordo del avión que lo trasladaba a Argelia, el pontífice estadounidense aclaró que no quiere entrar en debate con Trump pues su papel no es de actor político sino el de difundir el mensaje de paz.
«No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso está aquí la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz», dijo el Papa ante un grupo de periodistas que lo acompañaban en su viaje a África.
Subrayó que sus declaraciones no están dirigidas contra un líder en particular, sino que forman parte de un llamado global: “A los líderes del mundo les digo basta de guerras. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados””.
La noche de este domingo, Trump arremetió contra el Papa León XIV acusando de ser “débil ante la delincuencia y pésimo en política exterior y que no es “precisamente admirador suyo”.
«No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela (…). Y no quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido», declaró.
Aseguró que el Pontífice no habría llegado al Vaticano sin su presencia en la Presidencia de Estados Unidos, al sugerir que su elección respondió a intereses políticos dentro de la iglesia católica.












