El 24 de abril de 2007, alrededor de las 18:00 horas, un tornado de gran intensidad azotó el sector Villa de Fuente en Piedras Negras, causando devastación a su paso con la destrucción de viviendas, comercios y vehículos en cuestión de minutos. El fenómeno, clasificado como categoría F4, sorprendió a la población y dejó un saldo de más de 30 personas fallecidas, cientos de lesionados y miles de damnificados.
Tras el impacto, corporaciones de auxilio y autoridades de los tres niveles de gobierno activaron operativos de emergencia para atender a la población afectada. Hospitales y albergues se vieron rebasados ante la magnitud del desastre, mientras elementos del Ejército Mexicano aplicaron el Plan DN-III-E para apoyar en labores de rescate, remoción de escombros y restablecimiento de servicios básicos.
A partir de este evento, se reforzaron los protocolos de Protección Civil y se impulsó una mayor cultura de prevención ante fenómenos meteorológicos extremos en la región. A casi dos décadas del tornado, el recuerdo permanece entre los habitantes de Villa de Fuente, así como el llamado constante a mantener medidas de preparación ante contingencias.


















