El impacto del conflicto en Medio Oriente ya comienza a reflejarse en la economía local, con un incremento en los costos de transporte de mercancías que oscila entre el 10 y el 20 por ciento, situación que podría traducirse en un aumento directo en los precios al consumidor.
De acuerdo con el comerciante local Héctor Rodríguez, el alza en los combustibles ha encarecido los fletes, afectando de manera inmediata a quienes trasladan productos, especialmente del campo. Esto ya se ve reflejado en el precio de alimentos como el tomate, chile, cebolla y limón, que han comenzado a registrar incrementos.
Señaló que a este escenario se suma la inseguridad en algunas regiones del país, lo que también influye en el encarecimiento de diversos productos al dificultar su traslado.
El comerciante advirtió que la inflación podría continuar si el conflicto internacional no se estabiliza, lo que podría seguir presionando los precios durante los próximos meses. Incluso, mencionó que los recientes aumentos al salario mínimo han quedado prácticamente anulados ante el encarecimiento generalizado, afectando el poder adquisitivo de los trabajadores.
Indicó que el panorama económico es incierto, ya que la situación en Medio Oriente también impacta a Estados Unidos, lo que podría generar efectos en cadena que se extiendan durante el resto del año.
Alertó que aún no se ha llegado al punto más crítico, pues de continuar el conflicto, podrían registrarse nuevos aumentos en combustibles e insumos. Además, advirtió que la utilización de reservas energéticas por parte de algunos países podría agravar aún más la situación.













