El robo de una patrulla municipal ocurrido la noche del miércoles continúa generando controversia, luego de que fuentes internas de seguridad pública confirmaran el incidente en contraste con la postura del alcalde Jacobo Rodríguez, quien ha negado los hechos públicamente.
De acuerdo con información proporcionada por fuentes al interior de la corporación, existe una investigación interna en curso; sin embargo, señalaron que esta no estaría enfocada en esclarecer cómo ocurrió la sustracción de la unidad, sino en identificar a quienes habrían filtrado información sobre el caso.
Elementos de seguridad pública consultados indicaron que, como parte de estas acciones, se les ha solicitado la entrega de sus teléfonos celulares para revisión, lo que ha generado inconformidad entre el personal al considerar que podría tratarse de una medida irregular y violatoria de sus derechos.
Según versiones recabadas, el incidente se registró en los límites de las colonias Hidalgo y Central, donde un detenido que era trasladado en la unidad 2560 por los oficiales, habría aprovechado un descuido al dejar la patrulla encendida, para tomar el control del vehículo y darse a la fuga.
El individuo habría circulado por distintas calles con las torretas activadas antes de abandonar la unidad en la colonia La Retama, donde posteriormente fue localizada tras un operativo policiaco.
A pesar de estos señalamientos, el alcalde publicó en sus redes sociales el siguiente mensaje: «es mentira que se robaron una patrulla las acabo de contar jaja», y en esta misma publicación hubo reacciones de ciudadanos que desmintieron rápidamente la versión del edil, lo que ha incrementado los cuestionamientos ante la diferencia entre la versión oficial y los testimonios recabados.















