La Corte Suprema de Estados Unidos determinó que el presidente Donald Trump violó la ley federal al imponer aranceles generalizados sin una autorización clara del Congreso, al resolver que la facultad invocada por su gobierno no le permite fijar impuestos de manera unilateral. El fallo fue aprobado por seis votos contra tres.
La opinión mayoritaria, redactada por el presidente del tribunal, John Roberts, establece que cuando el Congreso delega la potestad de imponer aranceles lo hace de forma explícita y con límites definidos, lo que no ocurrió en este caso bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
A la mayoría se sumaron Amy Coney Barrett y Neil Gorsuch, junto con los tres jueces del ala liberal. En desacuerdo votaron Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh.
La sentencia no resolvió qué ocurrirá con los más de 134 mil millones de dólares ya recaudados por los gravámenes, por lo que ese punto deberá definirse en tribunales inferiores. En su voto disidente, Kavanaugh advirtió que una eventual devolución masiva podría resultar compleja.
Los aranceles anulados incluían incrementos de hasta 50 por ciento a socios comerciales estratégicos y tasas superiores en el caso de China. La administración argumentó que la IEEPA le permitía “regular” importaciones en situaciones de emergencia, pero la mayoría concluyó que ese término no equivale a crear impuestos sin aval legislativo.
Tras el fallo, Trump calificó la decisión como errónea y señaló que analizará otras vías legales para mantener su estrategia comercial, aunque las alternativas previstas en la legislación contemplan límites de tiempo y porcentaje.














