Las masacres ocurridas en Piedras Negras y Allende, Coahuila en 2011 serán materia que utilice el Departamento de Justicia de Estados Unidos en el juicio que se le sigue a Miguel Ángel Treviño Morales, el Z-40, donde buscarán imputarle la autoría intelectual y material de los asesinatos cometidos en esta región.
De acuerdo con información publicada por Milenio, la Fiscalía sostiene que incluso después de su captura en 2013 en México, Treviño Morales continuó dirigiendo actividades criminales desde prisión y sobornó al director de un penal de máxima seguridad para mantener su operación delictiva.
Bajo estos argumentos, el Departamento de Justicia presentó su desacuerdo ante el juez federal Trevor McFadden de retirar al Z-40 las medidas especiales utilizadas en Estados Unidos para delincuentes de alta peligrosidad solicitado previamente por Treviño Morales a través de sus representantes legales.
Según los abogados, Treviño Morales está una condición de “segregación” y aislamiento “injustificado” y aseguraron que durante el tiempo que ha permanecido en prisión no ha mostrado comportamiento negativo, subrayando que inclusive, practica yoga y es asiduo lector.
Sin embargo, la Fiscalía destacó que el Z-40 fue líder de un grupo criminal muy violento y sostuvieron que probarán que se trata de uno de los capos del narcotráfico más violentos que han operado este siglo por lo que es necesario que permanezca aislado en la cárcel de alta seguridad del estado de Virginia, donde está recluido desde marzo de 2025.
El impacto de los crímenes que lideraron los hermanos Treviño Morales en marzo de 2011 en Coahuila particularmente en Allende donde por tres días se vivió una masacre con una cifra extraoficial de 300 personas desaparecidas , quedó como estigma doloroso para quienes lo vivieron y ahora lo recuerdan, deseando que nunca hubiera pasado.















