Francia, Alemania y Polonia cerraron filas este miércoles en defensa de la soberanía de Groenlandia, al manifestar su respaldo a Dinamarca frente a las reiteradas expresiones de interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la isla ártica. El posicionamiento común se dio tras una reunión del Triángulo de Weimar, en la que los ministros de Exteriores de los tres países coincidieron en que el estatus del territorio no está sujeto a negociación.
Durante el encuentro, los gobiernos europeos subrayaron la necesidad de proteger la integridad territorial de Groenlandia sin escalar el conflicto con Washington. La postura busca equilibrar la defensa de los principios del derecho internacional con la preservación de la cohesión dentro de la alianza atlántica, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas en el Ártico.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, fue el más contundente al afirmar que “Groenlandia no está en venta”, al tiempo que garantizó la solidaridad de la Unión Europea con Dinamarca. Desde Berlín, el canciller alemán Johann Wadephul adoptó un tono más conciliador, al recordar que corresponde a los groenlandeses decidir su futuro y al destacar la disposición de Estados Unidos a mantener canales de diálogo.
El debate se reavivó luego de que Trump retomara públicamente la posibilidad de adquirir Groenlandia, idea que ha generado rechazo tanto en la isla como en Copenhague. Las autoridades groenlandesas y el Gobierno danés reiteraron que el territorio pertenece a su población y que cualquier decisión sobre su futuro solo puede ser tomada por Groenlandia y Dinamarca, un mensaje que ha encontrado respaldo en varios líderes europeos.















