Un jurado federal en Houston, Texas, determinó este viernes la responsabilidad penal del empresario mexicano Alexandro Rovirosa Martínez, acusado de operar entre 2019 y 2021 un esquema de sobornos a funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) y su filial Pemex Exploración y Producción (PEP), mediante el cual habría obtenido contratos valuados en al menos 2.5 millones de dólares. El fallo se emitió tras varias jornadas de audiencia en una corte estadounidense.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, Rovirosa, de 46 años y residente de The Woodlands, Texas, canalizó más de 150 mil dólares en efectivo, artículos de lujo y otros bienes de alto valor hacia servidores públicos de PEP para asegurar pagos, mantener convenios vigentes y obtener ventajas indebidas para empresas vinculadas a él. En el juicio se presentó evidencia que lo relaciona directamente con la entrega de estos sobornos, así como con la coordinación de otros participantes.
Autoridades de la División Criminal del Departamento de Justicia (DOJ) señalaron que el caso expone una estructura de corrupción diseñada para beneficiar intereses privados mediante decisiones públicas alteradas. Matthew R. Galeotti, fiscal general adjunto interino, afirmó que este tipo de prácticas “distorsiona la competencia y enriquece a actores corruptos”, mientras que agentes federales, como Jeffrey D. Pittano, subrayaron que la resolución judicial busca enviar un mensaje disuasivo contra operaciones ilícitas realizadas desde territorio estadounidense aunque tengan impacto fuera de él.
El veredicto declaró a Rovirosa culpable de conspirar y violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) en tres cargos, mientras que fue absuelto de un cuarto. Con la decisión del jurado, el empresario podría recibir una sentencia máxima de hasta 15 años de prisión. En el mismo esquema delictivo figura Mario Alberto Ávila Lizárraga, identificado como co-conspirador y actualmente prófugo, según informaron las autoridades.















