El bisonte americano, desaparecido del norte de México hace 160 años, volvió a caminar libre el pasado jueves en el desierto de Cuatro Ciénegas tras la histórica liberación de 38 hembras y seis machos en la reserva ecológica El Santuario, un espacio de casi 4 mil hectáreas ubicado en la Sierra de Menchaca, a 10 kilómetros del municipio de Cuatro Ciénegas.
El proyecto, impulsado por la Fundación Pro Cuatro Ciénegas, busca repoblar el valle con ese mamífero considerado como ingeniero del paisaje por la manera en que moldea su ecosistema. Su paso pesado y constante abre la compactación del suelo, creando pequeñas depresiones que capturan lluvia y favorecen la infiltración en un valle como el de Cuatro Ciénegas. Su forma de alimentarse también es clave para el equilibrio ecológico.
Durante la liberación la Nación N’dé, pueblo originario del desierto coahuilense realizó una ceremonia ancestral para honrar a los animales y agradecer su regreso.
La especie desapareció de Cuatro Ciénegas debido a la presión humana desde finales del siglo XIX. La cacería excesiva, expansión agrícola y ganadera y la pérdida de hábitat provocaron su eliminación total del ecosistema.










